Comienzo del nuevo curso

Damos comienzo a un nuevo curso y lo hacemos con la ilusión de quienes se sienten enviados por Jesús para darle a conocer a los demás. El Evangelio de Lucas nos dice que tras el anuncio del ángel, María salió apresuradamente hacia un pueblo en la montaña, para visitar a su prima Isabel: ¿Por qué tanta prisa?, me pregunto. Pienso que la respuesta es sencilla: María quería comunicarle a su prima la inmensa alegría que le llenaba por dentro. El Hijo de Dios estaba dentro de ella. Este acontecimiento le impulsaba a salir de su casa hacia la casa de Isabel.

Nos falta tiempo para salir y comunicar a los demás las alegrías que nos tocan por dentro y nos cambian la vida.

Un cierto día nos dice el Evangelio, dos hombres, Andrés y Juan orientados por Juan Bautista dan con Jesús: ¿Maestro, dónde vives? Venid y lo veréis, les dice Jesús.Fueron y se quedaron con Él. Este encuentro vivencial empujó a Andrés a correr a comunicar a su hermano Simón la alegre experiencia vivida, y se lo llevó a Jesús.

En nuestras Comunidades Cristiana necesitamos de esta alegría, la que llenó a María y llena a tantas otras personas. La alegría que nos hace salir de la rutina y mediocridad. La alegría de abrir las puertas, sin miedo, e ir al encuentro de nuestros hermanos y hermanas para llevarles a Jesús.

En nuestro PROGRAMA PASTORAL del presente curso. No pretendemos en principio, hacer cosas nuevas, en el sentido de novedades, sino una serie de actividades que nos faciliten el iniciarnos e ir madurando en la fe; acciones celebrativas que sean, expresión gozosa de esa fe; y tareas en las que manifestemos personalmente y en Comunidad nuestro compromiso de seguidores de Jesús con la confianza puesta en El que es quien nos llama y envía.