Proyecto misionero

De nuevo, un año más, hemos acogido con alegría la visita de la Hna. Begoña carmelita misionera en San Miguel de Los Bancos, Ecuador, donde, como sabéis, nuestra parroquia de Reina de los Apóstoles tiene el privilegio de colaborar, ayudando al mantenimiento de un comedor para los más necesitados y con el apadrinamiento de niños, costeándoles su educación.

También nos visitó en el mes de Julio la Hna. María Jesús que aunque ya no está en Ecuador, sino aquí en España cuidando a su padre anciano, fue una de las primeras religiosas que nos visitaron hace años y con la que compartimos estupendos momentos, trabajando codo con codo en la recogida de medicamentos y ropa para los más pobres, dejándonos contagiar al mismo tiempo por su entusiasmo y alegría.

Verdaderamente, cada vez que el grupo de Misiones y los padrinos nos reunimos para recibir a una de estas mujeres, salimos llenos de alegría y reafirmados en la fe que compartimos, al ser testigos de su generosa entrega a los demás, de su confianza en la Providencia, su alegría y gratitud, como si ellas no hicieran nada y fuéramos nosotros los merecedores de elogio.

Tras los saludos y manifestaciones de alegría por el reencuentro, la Hna. Begoña nos ha ido poniendo al corriente de cómo sigue la misión y las novedades que se han producido, siendo la más significativa la del aumento de comidas que se reparten. Actualmente son 160 personas las que acuden diariamente a comer, siendo de notar que, además de los niños, se han ido sumando bastantes jóvenes, los cuales colaboran un poco ayudando en la limpieza del comedor, poner la mesa y otras pequeñas la-bores para aliviar la carga de las hermanas. Estas, a su vez, ayudan a los más atrasados con sus deberes de estudio, interesándose al mismo tiempo por el entorno familiar de estos niños y visitando a sus padres, ayudándoles en otras necesidades.

Y con la Hna., como palomas mensajeras, las cartas llenas de ingenuidad y esperanza de unos niños que cuentan, piden y agradecen a sus padrinos la ayuda que reciben de ellos.

 

Agradecemos a las hermanas su visita y la labor que hacen. Ellas a su vez agradecen nuestras aportaciones y nos trasmiten el agradecimiento de las familias que reciben esta ayuda.