Fiesta en la parroquia REINA DE LOS APOSTOLES 2017

Tú, Madre de Jesús, también la tuya… y la mía. Con gran orgullo te cantamos, te alabamos y venimos a la celebración de tu fiesta para estar, si cabe, un poco más cerca de ti y de ese Niño que año tras año, le coges en tus brazos adelantándole hacia nosotros. La iglesia está hermosa y el aire perfumado. Está adornada con tal exquisitez que no queda rincón sin haber sido tratado.

Un sol generoso, es mayo, mes de las flores, mes de la Virgen, por eso entre todos los centros florales situados a sus pies, la flor universal es Ella, que nos adorna con sus bendiciones y nos arropa con el sentimiento de madre. Todos de pie, esperamos el comienzo de la misa. Las guitarras hacen bailar sus notas y todos a una, arrancamos con voz de nuestra garganta. Voces mayores, medianas y pequeñas que brotan del calor de la fe.

Nos encontramos aquí, representantes de hasta dos y tres generaciones (abuelos, padres y nietos), dispuestas a intercambiar miradas de gratitud. Los niños con las catequistas se sitúan en las primeras filas. Ellos intervienen en varias ocasiones haciendo peticiones y ofrendas a la Virgen, así como contestando a las preguntas catequísticas que Manuel exponía en directo. La naturalidad se había instalado en el ambiente, la sencillez paseaba cómodamente por los pasillos, mientras tanto, las lecturas graficas expuestas en la pantalla proporcionaban calor a las canciones acompañadas a ritmo de las palmas.

Estamos todos muy despiertos, intentando no perder detalle. Sabemos que es una oportunidad de disfrutar de nuevo, unidos en este día especial. Recordamos muchas vivencias y repasamos tímida-mente nuestro diario, el diario de nuestra vida que ponemos en manos de la Virgen.

Cerca del altar y en frente de la Virgen se reúne un grupo de feligreses de diversas edades, cantan con fervor absoluto, desde el corazón, encontrándose felices por estar allí, justo allí, cerca de nuestra Reina.

La homilía entusiasmó por su contenido didáctico, evangélico y la forma atractiva de invitar a dejarnos ver como cristianos a través de nuestro comportamiento y nuestra arrogancia sencilla de ser uno de ellos.

El hecho de que la Virgen se quedase con los apóstales animándoles a seguir la labor que comenzó Jesús, nos deja ver que somos una empresa de creyentes y como tal, hay que mantenerla en pie, con interés, con iniciativas y por qué no, con verdadera pasión.

»»Solemnidad hubo en muchos momentos por varias razones, sin embargo, uno muy especial fue en la consagración, donde la imagen de la Virgen despliega gestos de bondad llenando la atmósfera de luz y paz.

»»Emoción sentida y firme viendo como los jovencitos con sus alegaciones y peticiones trata-ban de establecer comunicación, ellos son pequeños eslabones en nuestra cadena cristiana.

»»Unidad era el ejercicio mejor cuidado entre todos nosotros. Es la meta a alcanzar diariamente para que proporcione fuerza y decisión a la hora de demostrar que de la mano de la Virgen el camino es más fácil.

»»Entendimiento era un factor esencial muy bien trabajado, para que nada quedara al azar y poder todos juntos disfrutar de sus beneficios. Las presentaciones estaban muy bien coordinadas con pinceladas de naturalidad y broches de entusiasmo.

»»Rigor se ha puesto en la elaboración de un formato de festejo que cautiva, que se acerca, que anima constantemente a generar una grata convivencia.

»»Invitación es una constante, ofreciendo iglesia de puerta abierta a las personas que deseen participar en los diferentes servicios que la parroquia ofrece.

»»Objetivo: llegar a lugares difíciles donde las personas necesitan atención e ilusión.

»»Decisión se manifestó dando pasos firmes, sin titubeos, para llevar a cabo el programa de fiesta elegido cuyo fin es establecer amor y esperanza en todos nosotros.

»»Aplausos de agradecimiento hacia todos los organizadores y voluntarios por su magnífico trabajo.

Seguidamente, la parroquia nos invitó a un ágape organizado en los soportales. Estuvo muy concurrido y animado. Podremos ver alguna fotografía que indudablemente mostrará esta página y enton-ces habrá constancia de lo bien que lo pasamos.

Reina de los Apóstoles siempre a nuestro lado.