ACONTECIMIENTOS PARROQUIALES

Presentación de los niños y niñas de primero de catequesis

El pasado 17 de febrero (2019) durante la misa de familias, celebramos en la parroquia la presentación de los niños y niñas de primer curso de catequesis. Esta celebración fue muy especial para todos.

Para los niños y niñas, porque por un día se sentían protagonistas en la Comunidad. Pudieron ver y sentir que la catequesis no es sólo la preparación para su Primera Comunión dentro de 3 años; además de hacer nuevas amistades, conocerse y conocer a Jesús, que será su mejor amigo durante su vida, la catequesis es iniciar un camino de la mano de la Comunidad, pasar a formar parte de la misma y saber que estarán acompañados a lo largo de todo este camino.

Para los padres y madres porque fue una renovación de las promesas del Bautismo. Una renovación del compromiso que adquirimos de educarles en la fe cristiana y de hacerlo apoyados en y con la Comunidad, además de un orgullo al ver que nuestros hijos e hijas ya forman parte activa de la misma y van a ir creciendo en ella.

Para la Comunidad porque estos niños y niñas representan la continuidad del mensaje del Evangelio, savia nueva que nos fortalece y nos impulsa, y la celebración nos recuerda la propia presentación de Jesús en el templo.

Para reforzar la importancia de la presentación, la parroquia nos obsequió con un libro de oraciones para que los niños y niñas aprendan a rezar. Pero el libro es un símbolo de algo más: es querer aprender a rezar en familia, es hacer el esfuerzo de detener las prisas del día a día y dedicar un momento a resituar los valores y fe que queremos transmitir a nuestros hijos e hijas.

 Ahora es labor de todos dar ejemplo vivo a estos niños y niñas del mensaje de Jesús y ayudarles a crecer en Él. De padres y madres, catequistas y párroco, como sus guías más directos, pero también del resto de la Comunidad de la que ya forman parte.

 

Renovación de las Promesas Bautismales

El día 17 de Marzo 2019, en la misa familiar, los niños y las niñas de 2º de Catequesis, renovaron, acompaña¬dos por sus familias, las promesas bautismales.

Todos ellos en 2010, fueron bautizados por decisión de sus padres y ahora, 9 años más tarde, han podido ser ellos mismos los que han decidido dar el paso.

Fue un gesto sencillo, pero con mucho sentimiento, en el que el grupo salió ante la Comunidad. De-trás de ellos, se colocaron los padres y así pudieron decir a lo que se comprometen por haber sido bautizados.

Qué emotivo, sujetar en mis manos la vela que se nos entregó en ese momento por parte de las cate¬quistas, y poder rememorar el sentimiento que me proporcionó aquella vela similar que se nos entregó teniendo la niña 4 meses.

Creo que a pesar de las dudas que nos surgen como padres y madres en la educación de nuestros hijos, el hecho de acercarles a Jesús, es una de las decisiones de las que nos consideramos satisfe¬chos. Ya que este es el camino que nos une, nos fortalece y nos hace disfrutar de una vida con fe, siendo ésta nuestra seña de identidad.

Un privilegio que nos invitaran a esta celebración y un regalo que este grupo de catequistas acompa¬ñen a nuestros hijos e hijas.

Gracias a todos ellos por ser portadores de la Buena Noticia y porque tanto familias como niños poda¬mos disfrutar de ella.

 

Amigos de JESÚS

Poco a poco se va acercando el día de que los niños y niñas reciban el sacramento de la 1ª Comunión y por ello hemos celebrado previamente el sacramento de la Reconciliación, Penitencia o Confesión. Tengamos en cuenta que la introducción del niño o la niña a estos sacramentos es un paso decisivo en su iniciación en la fe de la Iglesia, debiendo trabajar en esta tarea conjuntamente padres, catequistas y parroquia, intentamos que aprendan y sientan la necesidad de pedir perdón a Dios y confiar en Él.

También nos gusta inculcar en los niños no el sentimiento de la culpabilidad, sino la serena alegría del encuentro con el Padre que perdona.

 Es desde luego muy importante la primera confesión; quien guarda un buen recuerdo de lo que significó para él el perdón de Dios, aunque se aleje durante muchos años, tiene más fácil su vuelta.

Intentamos que participen en este acontecimiento con alegría, sin ansiedad ni indebidos temores.

Es indudable que para la fe de los niños, es muy importante la vivencia religiosa de los padres, también depende bastante de sus catequistas, y una catequesis adecuada, pero esta formación difícilmente será completa ni profunda si no está inserta en un mundo de adultos que colabora activamente. La acción de los padres es decisiva en sus relaciones personales con Dios y los demás y la absolución como perdón y reconciliación.

Está claro que no pretendemos preparar a los niños a este Sacramento como si fuesen pecadores, sino presentarles este Sacramento como el de la infinita misericordia y ternura de Dios y el del perfeccionamiento en la amistad.

Conviene ayudarles a descubrir el Sacramento como auténtica fiesta del perdón, para que así sea un momento fuerte de su vida cristiana y descubran en él el amor que Dios nos tiene.

El niño tiene que experimentar en su vida el perdón recibido en casa e ir al perdón dado por Dios Padre, o como ellos dicen dado por Jesús, y de ahí ser capaces de perdonar ellos.